Entendiendo la interfaz ciencia-política

INVESTIGACIÓN ENFOCADA EN LAS NECESIDADES
enero 26, 2018
¿Cuál es el mayor reto de México? De la economía del Know Who a la de Know How.
febrero 19, 2018

Mariana Villada Canela. Embajadora Científica de GESTÍCA, Región Norte.

Universidad Autónoma de Baja California. Correo: mvilladac@uabc.edu.mx

 

La interfaz ciencia-política (ICP) es un proceso que vincula a quienes se dedican a la ciencia con quienes toman decisiones para solucionar problemas de interés público, a fin de sustentar científicamente las políticas. Si bien la ICP es el marco idóneo de trabajo entre ambos grupos, implica algo más que estas buenas intenciones: crear espacios y formar especialistas para que la ICP ocurra efectivamente.

 

En 2014, la ahora M. en C. Mariana Achirica Acosta y yo comenzamos a colaborar en una tesis de maestría en Manejo de Ecosistemas de Zonas Áridas (MEZA), en uno de los más de 40 programas de posgrado de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), acreditados ante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Ella seleccionó este programa porque deseaba trabajar en equipos interdisciplinarios y resolver problemas ambientales importantes de la sociedad actual.

En particular, Mariana Achirica me buscó con la finalidad de desarrollar una idea para solucionar, o al  menos tratar de atender, la inquietud que la había motivado a efectuar esa maestría, y que estaba asociada al trabajo que como consultora ella había realizado con anterioridad: ¿Por qué las universidades y centros de investigación en México generan información científica que la sociedad parece no conocer o utilizar, o bien, que realmente produzca un cambio social o incida en las políticas públicas nacionales?

Aunque Mariana Achirica había comenzado a leer algunos artículos respecto al uso instrumental del conocimiento en la toma de decisiones, no encontraba ni el enfoque teórico ni un caso de estudio que le permitirá responder su pregunta. Ella suponía que el lenguaje técnico era una de los principales obstáculos de la transferencia y uso de los resultados de la ciencia ambiental hacia la función pública. A medida que avanzó con su tesis, Mariana encontró que el lenguaje era una de tantas limitantes y que su inquietud no sólo era compartida por muchas personas en México, sino también en el mundo.

Yo tenía experiencia investigando respecto al papel de la información científica en la participación ciudadana como un mecanismo para que los científicos incidieran en políticas públicas especializadas, y en aquel entonces, tenía a mi cargo un proyecto para examinar estas ideas en la gestión del ambiente local. Mariana Achirica seleccionó mi trabajo y la invité asistir a varias reuniones con académicos y funcionarios donde pudiera obtener experiencia y opiniones. Así fue como empezamos a configurar un proyecto que ahora es el fundamento de su propia empresa.

Revisando varios artículos científicos y documentos internacionales, Mariana Achirica y yo encontramos que la interfaz ciencia-política (ICP) era el nombre del proceso que mejor describía el nexo útil entre el sector académico y el sector gubernamental, aquel que permite intercambiar información, construir colectivamente el conocimiento y en el que ambos sectores participan activamente para lograr sus fines.

Existen varios ejemplos de problemas socio-ambientales que exhiben cómo ha ocurrido la ICP de forma efectiva. Uno de ellos es el cambio climático, en donde los científicos contribuyeron a que se elaboraran políticas públicas basadas en la evidencia científica y en donde se buscó la mitigación y la adaptación de las comunidades a sus efectos adversos. Es así como, en el mejor de los casos, la sociedad sí puede colaborar (directa o indirectamente) en la construcción de políticas públicas, a través de la asesoría a políticos y legisladores, quienes al final son los responsables de elaborar las políticas.

Junto con los asesores de la tesis, diseñamos un método que incluía entrevistas a actores clave y la búsqueda de un “receptor” o “usuario” de los resultados de su investigación para que la información fuera tomada en cuenta, e incluso uno de sus evaluadores fue un funcionario especialista en el tema. De este modo, Mariana Achirica defendió su tesis el 23 de octubre de 2015, obteniendo mención honorífica y el impulso que necesitaba para crear su propia empresa de consultoría en intermediación del conocimiento, con la finalidad de facilitar la interfaz ciencia-política-empresa en cualquier disciplina.

El resto es una historia que se sigue escribiendo. Seguramente iremos conociendo más respecto a cómo se ha resuelto la inquietud científica de Mariana Achirica y de otros como ella, gracias a este blog y a la iniciativa de todos los que queremos colaborar para que la empresa Gestíca cumpla los objetivos para los que fue creada: vincular a los mejores científicos del país con empresas innovadoras, traducir la oferta académica existente en soluciones prácticas para empresas que incluyen investigación y desarrollo (I + D) en sus productos y procesos e invitar a que más gente se una a una comunidad internacional de  intermediarios del conocimiento.

2 Comments

  1. Mariana Achirica Acosta dice:

    Mariana, muchas gracias por tu apoyo. Siempre has sido un pilar para el desarrollo de GESTÍCA. Si los maestros entendieran la importancia de creer en los proyectos de sus alumnos más allá de una tesis de maestría o doctorado, creo que en este país habrían más proyectos exitosos.

  2. Unsekpet dice:

    Darin ist etwas auch mich ich denke, dass es die gute Idee ist.
    Anonymous links

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *